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Los aciertos y los errores del estreno de ‘Mask Singer: adivina quién canta’

El nuevo talent show de Antena 3 ‘Mask Singer: adivina quién canta’ ha desvelado a su primer enmascarado en un estreno rápido y eficaz que pone a jugar a toda la familia

Antena 3 no mentía al asegurar que el estreno de ‘Mask Singer‘ traía consigo el ‘Secreto mejor guardado de la televisión’ en nuestro país. Tanto la cadena como la productora, Fremantle, han trabajado duro durante meses para conseguir sorprender a la audiencia con unos rostros muy populares escondidos bajo unos trajes que no dejan ver absolutamente nada de su anatomía. Personajes de la política, la cultura, el deporte y la música que se han atrevido a jugar e impactar con su desconocido talento.

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El estreno del programa venía precedido por el éxito internacional del formato en todo el planeta, un punto a favor. Pero Atresmedia no se ha quedado corta y ha sacado toda su artillería pesada para mostrar que lo que tenía entre manos era una bomba que había que promocionar como nunca. Todos los rostros de la cadena, los programas de laSexta y Antena, y un apabullante juego de pistas en redes sociales han apoyado un estreno que venía cargado de gran interés. Pero, ¿han cumplido las altas expectativas que han creado? Vamos a comprobarlo.

Un estreno ágil y colorido para ver y jugar en familia

‘Mask Singer: Adivina quien canta’ ha contado con un arranque algo precipitado, pero muy efectista. La audiencia necesita conocer la identidad de cada una de las máscaras, así que hay que ir al grano para no marear con vídeos de relleno y alardes de grandeza. La idea es poner a jugar a toda la familia o amigos que estén viendo en ese momento la gala, incluso es un programa perfecto para que los grupos de WhatsApp echen humo con miles de comentarios por minuto. ¿Quién acertará antes el personaje que se esconde bajo la máscara del Girasol? ¿Desvelarán tus amigos la identidad del Unicornio antes que tú? ¡El juego ha comenzado, y ya no hay quien escape!

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No hay actualmente ningún programa que consiga reunir a tanta gente delante del televisor dispuesta a dejarse sorprender. ¡Spoiler! Si no ves la gala del miércoles, estás perdido, tus amigos o familiares te desvelarán la identidad del personaje expulsado al instante. Por esa razón, ‘Mask Singer’ es un formato ideal para crear una cita semanal con el espectador y provocar el boca a boca al día siguiente.

Las pistas pueden ser algo rebuscadas, incluso puede que nadie les preste atención. El verdadero juego empieza cuando cantan, ese instante en que los nombres de posibles famosos sobrevuelan las conversaciones en las casas y a través de las redes sociales. Un ir y venir de posibles famosos que crea una sana competición del que cree tener la razón y haber descubierto al León, o quienes se dejan llevar por sus primeras impresiones al oír las primeras notas de la voz de la Catrina. Un efectista juego que sumará adeptos cada semana.

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El montaje y la falta de naturalidad del público

Aunque el estreno ha sido un aire fresco para un año en el que la audiencia necesita más que nunca el entretenimiento y poder evadirse de todo lo que nos rodea en una época tan amarga, hay que apuntar que la llegada de ‘Mask Singer’ necesita mejorar en mínimos aspectos para que el formato sea redondo.

Su montaje, algo precipitado, no esconde que es un “falso directo”. Es un calco a las adaptaciones internacionales del show, con una duración breve que se agradece, pero con falta de naturalidad por parte de los protagonistas que dan la cara: Los investigadores y el presentador, Arturo Valls. Ellos no tienen la culpa, es más, están perfectos en su papel, un gran acierto por parte de productora y cadena. El error está en los cortes tan rápidos y tan notorios por el espectador que restan esa frescura a las conversaciones que mantienen entre ellos, que sí tienes otros programas como ‘Tu cara me suena’ o ‘Got Talent’. A veces, “españolizar” los formatos que desembarcan en nuestro país, acostumbrado a los directos y al humor, ayuda a que el estreno de un nuevo programa se asiente del todo.

Se agradece que las actuaciones de las máscaras sean cortas, de apenas minuto y medio. El hándicap de no ver la cara de los famosos ni sus reacciones mientras cantan, da apariencia de frialdad por lo que es crucial y necesario que el equipo artístico de ‘Mask Singer’ ponga toda la carne en el asador a la hora de adornar las puestas en escena en plató de la manera más explosiva posible. De no ser así, el decorado con una cruz en el suelo y una amplia pantalla LED, no ayuda demasiado si únicamente queremos dejar al muñeco con un pie de micro. Eso de “menos es más” aquí no encaja.

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