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Hablamos con Leticia Sabater de su nuevo ‘hit’ del verano: ‘Vete pal carajo, tra, tra’

Charlamos con la cantante Leticia Sabater, que acaba de estrenar single y está en las quinielas de concursantes de ‘La Casa Fuerte’. Nos habla de su trayectoria profesional, musical y hasta de Sofía Mazagatos.

Actriz, cantante, presentadora de televisión, mito infantil de los 90, amada y criticada a partes iguales. A nadie le deja indiferente el nombre de Leticia Sabater ya que forma parte de nuestras vidas desde que en 1986 debutara como azafata en el mítico ‘Un, dos tres’.

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Acaba de publicar su último single, ‘Vete pal carajo, tra, tra‘, uno de sus trabajos más serios y profesionales de la mano del productor Iván Guerrero, que aspira a ser la canción del verano. Un tema que Leticia presenta como un antídoto para cantarle al coronavirus y «le mandamos al carajo para siempre».

Parece que no llega el verano hasta que Ana Obregón posa y tú sacas single ¿Es ya una tradición?

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La verdad es que sí, ya que hemos instaurado eso entre todos, porque no ha sido solo cosa mía, me gusta. Después del confinamiento, donde lo hemos pasado tan mal, la gente me pedía sacar un tema, aunque yo tenía pensado uno para el verano y al final me ha quedado un título que bien podría cantarse al virus y le mandamos al carajo para siempre.

Quizá es el single menos gamberro de todos los que has publicado

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Es el menos gamberro porque un mal de amores es muy difícil hacerlo gamberro porque se siente mucho en el corazón. Le puse el «tra, tra» para que la gente tuviera algo con lo que reconocer la canción, aunque hay mucha gente que se sentirá identificada con la canción. Tú dime a quién no mandarías al carajo.

«A la parte más sexual de la canción he intentado darle un doble sentido donde un niño no lo pudiera descifrar».

Si todos los temas son gamberros hay un punto en el que la gente se aburre, hay que sorprender. Mr. Policeman era muy gamberro y muy sexual, La Salchipapa y Toma pepinazo eran también gamberros y 18 cm papi era muy sexual. Ya tocaba hablar de desamor y de esa mezcla de amor-odio, aunque he intentado llenarlo de humor y de sarcasmo.

Hasta donde se sabe, este single lleva en marcha desde mediados de febrero ¿cómo es el proceso creativo?

Ha sido difícil porque yo quería que tuviera un doble sentido para que la pudiera cantar todo el mundo. A la parte más sexual de la canción he intentado darle un doble sentido donde un niño no lo pudiera descifrar. Es complicado escribir algo así porque primero he pasado por un proceso de desamor.

En cuanto a la música, la canción la ha producido Iván Guerrero que es un gran productor que ha trabajado con Vanesa Martín, Maluma, Marta Sánchez, Andy y Lucas, Pablo López y mucha gente. Es la primera vez que trabajo con él porque para los temas gamberros tengo a otro productor, que es fantástico. En esta canción se fusiona trap, reggaetón y flamenco con violines clásicos, y buscaba un productor que fuera más especialista en estos temas, y ha hecho un trabajo maravilloso porque es muy comercial y muy pegadiza. Además, la letra no tiene desperdicio.

«No me renovara un contrato después de ser líder de audiencia porque ‘tenía la cara muy vista'».

Desde luego, durante la canción dices “tú eres mi peor error, y no te perdonaré amor. No soy de las que se acuestan con capullos que las tiran como colillas a capricho suyo” ¿A qué hombre has mandado al carajo?

Yo he mandado a varios al carajo, aunque también me han mandado a mí, nos pasa a todos. Esa parte de la letra me identifica bastante con lo que me pasó con Tarek, un chico indú que vivía en Tenerife que de buenas a primeras me dejó. De echo, el título de la canción hace referencia al «vete al carajo» que dicen los canarios».

Esa parte de la letra habla de que eres una tía que tiene personalidad y que no te gusta que te usen como papel de váter. Hay algunos que son más promiscuos y no ponen el corazón, pero yo sí lo pongo y creo en el amor.

«El videoclip tiene momentazos porque nadie me ha visto nunca bailar flamenco».

¿Cómo llevas las críticas?

Sé que soy una persona que no deja indiferente a nadie y me parece bien que la gente opine. A mí me molestaría que nadie viera el videoclip ni en escuchar el tema. Tengo unos fans incondicionales, y a mí o me aman o me odian, y lo prefiero.

Leía un tuit en el que decían que el vídeo era como un accidente; desagradable, pero que no podía dejar de verlo. Para mí no lo es, es divertidísimo, pero me quedo con la segunda parte. Tengo el vídeo colgado en Twitter y en Youtube, y entre ambas plataformas estamos a punto de llegar al millón.

«Con Maite Galdeano o me amaría, o nos llevaríamos a matar, no hay término medio».

Ni Rosalía alcanza esa viralidad

En viralizar soy experta. Además, el videoclip tiene momentazos porque nadie me ha visto nunca bailar flamenco, y creo que soy muy graciosa bailándolo. También está el satisfyer, el Merlos, donde pasan por detrás de la cámara, que con eso hay unos memes maravillosos. La última toma es genial cuando le apunto con la pistola ¿No te parece? Me río con el 95% de los memes, para nada ofenden porque la ironía de los detractores es maravillosa. En el fondo creo que les caigo bien y tengo muchas ganas de cantarlo delante de mis fans.

¿Afecta a tus bolos el coronavirus?

Las contrataciones que más hago ahora son cumpleaños, despedida de soltera y bodas y de momento está aplazados hasta que se puedan hacer en agosto. Habrá que esperar porque quiero ver si estos meses de verano me sale algún proyecto.

¿Se te puede preguntar por ‘La casa fuerte‘? ¿Cómo te verías viviendo con Maite Galdeano?

(Risas) Con Maite Galdeano o me amaría, o nos llevaríamos a matar, no hay término medio, pero del programa que dices no sé nada porque yo no tengo nada firmado.

«No sé nada de ‘La Casa Fuerte’, porque yo no tengo nada firmado».

¿Qué es lo más fuerte que te ha pasado en tus casi 35 años de carrera?

Lo más fuerte en mi vida personal es la desaparición de un novio mío, el no saber si está vivo o muerto 12 años después es muy duro. En lo profesional que el director de un programa no me renovara un contrato después de ser líder de audiencia porque «tenía la cara muy vista». Me desencanté muchísimo porque me di cuenta de que era un número más. Al final pusieron a una amiga suya que acabó hundiendo el programa a los dos años. Me sigue costando digerir esto porque me duele todavía.

¿Y lo mejor?

Dedicarme al mundo del espectáculo y hacer conciertos con público. Sentir al público, ver cómo disfrutan y cómo cantan mis canciones me llena más que nada.

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