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¿Estamos ante el mejor casting de la historia de ‘MasterChef’?

Una posible pareja, una transexual gitana y una comandante del Ejército entre los 16 concursantes explosivos de MasterChef 8.

Parece que Telecinco ha vendido ‘Gran Hermano’ o ‘Supervivientes’ a La 1, o quizás el equipo de casting ha sabido ver la historia personal de cada uno de los concursantes de la octava edición de ‘MasterChef’. Después de analizar a los 16 nuevos aspirantes solo podríamos pensar en una cosa: ¿Estaremos ante alguno de esos personajes televisivos que revolucionarán la parrilla de televisión tras su paso por los fogones?

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Todavía es pronto para hablar de ello, pero la inauguración de la edición ha dejado muy buen sabor de boca a los espectadores que esperaban ansiosos un nuevo programa que amenizara la eterna cuarentena. Casi estábamos tan ansiosos como Luna, la concursante dramática de la edición. Si su intensidad cocinando no baja me temo que el equipo médico del programa tenga que asistirla en varias ocasiones.

No cabe duda de que el equipo de producción, edición y casting del programa culinario de TVE producido por Shine Iberia está formado por exquisitos profesionales. No es tarea fácil después de ya ocho ediciones de anónimos conseguir un potente casting que dé en la tecla. Solo hemos visto la primera entrega de la temporada y ya podemos afirmar que estamos ante verdaderos animales televisivos cocinando en prime time.

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Los seguidores del programa temían que el formato cayera en un bucle repetitivo del que sería muy difícil salir, pero la octava temporada ha conseguido superar las expectativas con creces. Un casting brillante, fresco y sobre todo diferente, que es sinónimo de éxito televisivo.

Todo esperabamos ese perfil de concursante que calienta las redes, el Joshua de ‘Maestros de la costura’ pero entre fogones, que hace más calor. En otras anteriores hemos tenido ese guaperas que alegraba la vista a más de uno en cada programa y esta edición, aunque tenemos a Álvaro, el morenazo soltero de la edición, no termina de encajar en el perfil.

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Es magnífico que la televisión pública haya evolucionado e incluso se haya reinventado. No es la primera vez que disfrutamos de personas pertenecientes al colectivo LGTB, en prime time. Recordemos el beso de Agoney y Raoul en ‘Operación Triunfo’ o Lara Sajen en ‘Maestros de la costura’. En la octava temporada de ‘MasterChef’ hemos descubierto a Saray, primera concursante transexual y gitana, que además de dar visibilidad al colectivo estamos seguros que nos regalará momentazos.

Uno de los perfiles habituales del programa es el de señor o señora mayor que cocina de maravilla y que da ternura al ver como se defiende entre cocinas. Ya cansa un poco ¿no? Que vale que a todos nos enternece el corazón ver a alguien así en un concurso como este, pero preferimos sabia nueva que refleje a más estratos de nuestra sociedad.

Inimaginable era descubrir a la hija oculta de Pilar Bardem, Mónica, entre el nuevo casting de aspirantes. El casting es de red carpet de Hollywood, pero era impensable que la hermana de Javier Bardem desfilara por ella. La hija de la actriz Pilar Bardem ha preferido el nitrógeno liquido a los focos. Lástima que su esfuerzo no haya sido suficiente para los jueces y se haya quedado a las puertas.

Sonsoles, la concursante en silla de ruedas de la edición, ha transmitido un mensaje de lucha desde el minuto cero. Su paso por el programa no será fácil, pero su participación demuestra que querer es poder. Un casting muy variopinto, que mezcla sensibilidad y emociones con garra y espectáculo televisivo, una combinación explosiva que pondrá patas arriba a la televisión en horario de prime-time.

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