PUBLICIDAD
OpiniónPortada

‘OT 2018’: Cuando una bronca dada a tiempo consigue resurgir un casting con más presencia

La comentada bronca de Noemí Galera parece haber calado bien profundo en los concursantes en una Gala 8 con más presencia escénica.

Aunque las duras palabras de Noemí Galera no fueron aplaudidas por todo el mundo por el previsible doble trasfondo que dejaba entrever la crisis interna de la productora, Gestmusic, al ver como su casting de cantantes no les estaba dando los «vídeos» y el «contenido» necesario para enamorar a la audiencia, los concursantes lloraron y aguantaron tanto el chaparrón en sus propias carnes que no han tenido más remedio que dar un golpe sobre la mesa y enseñar la patita en la octava gala del programa.

PUBLICIDAD

Demasiado tarde para un programa como ‘Operación Triunfo‘ que requiere de una progresión ascendente de audiencia a partir de la tercera gala a medida que el público va conociendo a sus participantes. En este 2018, los chicos no han conseguido ese efecto y se percibe tanto en los medios de comunicación, como en la calle y las conversaciones del día a día. Hace justo un año, tras la emisión de la Gala 3 de ‘OT 2017’, todo el mundo hablaba del épico ‘City of stars‘ de Amaia y Alfred o del ‘Issues‘ de Aitana. El fenómeno no había hecho más que empezar.

En ‘OT 2018’, tras la emisión de la Gala 3, la audiencia comenzó a perder el interés por ver las galas en directo que, a pesar de conseguir unos datos más que aceptables, quedan a una distancia considerable de los shares de hace un año. La media de las 13 galas de la temporada pasada se alzó con un 19’7% de share con casi 2,6 millones de espectadores, un dato que chirría al ver como con tan sólo 8 galas emitidas, la actual edición en emisión acumula un porcentaje del 16’5% y una media de 1.971.000 millones de seguidores.

PUBLICIDAD

Esta explicación, necesaria para entender el contexto en el que nos encontramos en el inicio de la recta final de ‘OT 2018’, viene después de una gran bronca a los concursantes ¿propiciada por una gamberrada?, o ¿más bien por tapar una continua suma de malas decisiones por parte de la productora encargada del formato?

Sea como fuera, el resultado global de la Gala 8 ha sido de aplaudir, con unos concursantes cada vez más conscientes de la oportunidad que se les ha brindado, y con un equipo técnico que sigue buscando la excelencia en las puestas en escena y que al igual que los participantes, empieza a enseñar la patita con pequeñas joyas como las actuaciones de Julia y Natalia. Dos interpretaciones correctas, comedidas, apoyadas por una iluminación que no necesitaba de fondos de «Power Point» ni «Windows Movie Maker», que tanto gustan en el equipo de dirección artística del programa.

PUBLICIDAD
Y ADEMÁS:
Share:

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

PUBLICIDAD