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La crítica de la semana: Ya no quedan progres en Telecinco

ANÁLISIS DE AUDIENCIAS | Semana del 24 al 30 de septiembre de 2018

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Hubo un tiempo en que Telecinco se caracterizó por ser el azote del gobierno de Aznar. Con el paso del tiempo la cadena ha ido fulminando sus caras más rojas para convertirse en un oasis de la derecha más anaranjada.

Antes de la llegada de La Sexta y Cuatro solo había una cadena a la que recurrir en caso de tener una ideología más progresista. Si nos remontamos a los tiempos de la guerra de Irak el principal canal de Mediaset era el único escaparate para el «No a la guerra”. Con la complacencia de televisión española, al servicio del poder, y de Antena 3, que siempre viró sus intereses empresariales hacia la derecha, Telecinco representó tras el fin de la etapa de ‘Las Mama Chico’ la una ventana abierta para los planteamientos más próximos a la izquierda. De las ‘Crónicas marcianas’ de Javier Sardà a los informativos presentados por Àngels Barceló, incluso en el magazine matinal presentado por la Campos, se podía respirar una visión de la vida algo más reformista. Fueron un dolor de cabeza para José Maria Aznar que quiso ponerles las cosas difíciles en más de una ocasión, pero no solo representaron el azote del gobierno sino que mostraron a la sociedad otras realidades escondidas hasta el momento. La serie ‘Periodistas’  o ‘Caiga quien caiga’ eran un claro ejemplo de esos valoras más “progres”, pero hubo mucho más, por ejemplo en la normalización de la homosexualidad: la primera serie con un adolescente gay se emitió en Telecinco en 1997 con el personaje interpretado por Alejo Sauras o en la cadena vimos ya en 2004 como una pareja de hombres se proclamaba vencedora de ‘La casa de tu vida’ ante más de 5 millones de espectadores.

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Dicen que un joven de izquierdas con el paso del tiempo va volviéndose más conservador.  Tal y como les ocurrió a Federico Jiménez Losantos o a Pilar Rahola, con la edad Telecinco fue moldeando su línea editorial hacia una corriente mucho más neoliberal.  Sus líderes de opinión actuales son Ana Rosa Quintana, José Ribagorda y Bertín Osborne. La presentadora del programa matinal más visto de España lograba esta semana récord de temporada con un estupendo 22,1% de share.  Si bien es verdad que el gran dato de ‘El programa de AR’ el pasado viernes tiene mucho que ver con la resaca de la gala de ‘GH VIP’, es indiscutible el reinado de Telecinco en esa franja horaria. Ana Rosa no tiene rival y ya no tiene tampoco necesidad de complacer a todas las ideologías, la neutralidad pasó a mejor vida y ya no esconde sus posicionamientos. Su pleitesía con Casado o Rivera, su falta de sensibilidad con el tema catalán o su obsesión por retratar Madrid y Barcelona como el Bronx, son ahora su sello de identidad.

El viernes volvió el gran referente televisivo de la moral española, Bertín y sus amigos estrenaban temporada en Telecinco ante un discreto 13,5% de share. Un dato bastante escueto aunque probablemente no es la mejor época para estrenar un programa que se desarrolla en un ambiente pre veraniego. El cantante de rancheras no desaprovechó la oportunidad para seguir proclamando sus consignas y soltó joyas como: “Los que no beben vino no son de fiar”. En fin, cuando no hace apología del vino aprovecha para cargar contra Pablo Iglesias o para defender a muerte la tauromaquia. Aunque el gran talibán de los toros en Telecinco es José Ribagorda. El presentador de los informativos del fin de semana nunca falla, para él siempre es buen momento para meter con calzador alguna noticia referente al mundo taurino. Cuando llega el fin de semana las noticias de la Telecinco se vuelven un terreno hostil para las mentes más abiertas; un tónica que se va escampando por toda la cadena (todavía hay alguna excepciones) y que deja atrás esos tiempos en los que Telecinco era la única válvula de escape para los espectadores más progres.

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