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¿Quién debe ser el cuarto finalista de ‘Supervivientes 2018’?

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Joao, Hugo y Logan, últimos nominados de la edición.

La recta final de Supervivientes 2018 ya empezó y cada vez queda menos para saber quién es la persona que le coge el testigo a José Luis, como ganador de la edición anterior. Ya conocemos a tres de los cuatro finalistas del año; Sergio al proclamarse el último líder y Raquel Mosquera junto a Sofía al no salir nominadas en la ronda final de votaciones. Queda sólo una plaza disponible para luchar en la final de ésta edición y hay tres candidatos para ella; el Maestro Joao, Hugo y Logan Sampedro. Se trata de la votación telefónica más decisiva hasta el momento, de ella saldrá el cuarto finalista y los dos últimos expulsados del año. Se trata de puestos agridulces ya que por un lado se ha estado hasta el último día de concurso en él, pero te quedas a las puertas de convertirte en finalista y así poder optar al ansioso premio final.

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Las tres identidades que se juegan ésta última plaza de finalista del programa han tenido un paso por el concurso de lo más diferente entre ellas. Partiendo de la base que desde mi humilde punto de vista ninguno de los tres merece un puesto en la final mis argumentos van dirigidos y encaminados a detallar y describir las razones por las cuales no han sido unos auténticos supervivientes.

¿Alguien se imagina al Maestro Joao siendo finalista? De acuerdo que por momentos habrá entretenido a una parte de la audiencia diciendo sandeces y especulaciones baratas leyendo y palpando traseros pero de espíritu aventurero nulo completamente. Como compañero en la convivencia ha tenido detalles que se cogen con pinzas, en ocasiones no ha jugado limpio eso sí, es hábil concursando. Sólo ha salido nominado una vez hace muchas semanas atrás y ahora ya en la recta final. Su humor, vendedor de armonía grupal y conexión con Jorge Javier hacen que a día de hoy todavía esté en Honduras. Todo lo que no ha dicho en la Palapa lo querrá decir una vez pise España, veréis. Tendrá que decir algo de la mayoría con el objetivo de no caer en el olvido rápidamente. Lo positivo que se lleva, los quilos que ha perdido y el dinero que se ha embolsado por permanecer semana tras semana concursando.

Hugo Paz, aquel que entró de rebote y gracias al maravilloso concurso que se marcaba su ex novia, Sofía Suescun, se ha convertido en la persona más insulsa del año. Alguien que se ha limitado a subirse el bañador, tomar el sol, lucir abdominales y provocar en distintas ocasiones a Sofía. Un chico que por sí solo nunca hubiera entrado ya que dejando atrás su trabajado físico como personaje no causa interés ninguno. Una personalidad llana como las tablas de planchar y unas forzadas actuaciones de dolido dignas de un Oscar de preescolar. Ha ido a lo fácil, uniéndose al bando masculino buscando la afinidad rápida. Anteponer no cortarse el pelo por la dinámica del concurso lo dice todo. Le importa más lucir el típico peinado de moda en la docena de bolos nocturnos que protagonizará que remar a causa de obra por el programa. No sabe que el mercado de la noche ya no es el que era hace ocho años atrás, por ejemplo.

El título al pescador del año y con diferencia es para Logan, eso es indiscutible. Ahora bien, no ha concursado en El Gran Pescador sino que ha formado parte del elenco de participantes de Supervivientes. Con esto quisiera decir que no basta con pescar para ser finalista o ganar, tienes que tener complicidad con la audiencia y con tus compañeros y éstas dos actitudes él no las tiene ni por asomo. Recordemos lo pieza que fue participando en la absoluta provocación de Romina hacia Saray y las maneras en las que se ha dirigido a Raquel, burlándose de ella, cuestionando su concurso y intentando anular por completo su prestigio como persona. Además, si no llega a protagonizar el roneo con Sofía de la primera semana, hoy por hoy no seguiría dentro. Ello lo hizo pasar a primera página, pero no por motivos propios sino por la destinataria de sus miradas, caricias y algún beso que otro.

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Entonces, que la audiencia decida ya que yo me niego a apostar por ninguno de los tres. Como fiel seguidor de la edición, no reconozco motivos reales y coherentes para decantarme por uno de éstos tres rostros como finalista. No creo que ninguno de ellos se haya ganado a pulso aterrizar en los exteriores de Mediaset dentro del helicóptero junto a los otros tres finalistas.

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