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El huracán Saray llegó a ‘Supervivientes’

Puede que no deje títere con cabeza en las próximas semanas.

Haciendo honor a la verdad tenemos que añadir a la lista de los huracanes más devastadores de los últimos años el más actual. Conocíamos el Katrina, el Irma y ahora vemos en acción al Saray. Su alcance llega tanto a toda la zona de los Cayos Cochinos como al resto del país hondureño. Ni una semana ha sido necesaria para que la participación de Saray Montoya haga temblar los cimientos de la mítica Palapa. Conflictos gratuitos sin sentido, descalificaciones a diestro y siniestro, argumentos de peso relativo y especulaciones sobre la vida personal del resto de compañeros parecen ser las aportaciones de Saray en el concurso.

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A simple vista, tal actitud podría ser un secreto a voces y es que antes de partir hacia allí, Saray, ya se encargó de dejarnos un par de perlitas en su vídeo de presentación. Se llenaba la boca de ser alguien excesivamente guerrera y que según ella no habría quien le parara los pies. Sin conocer en persona a sus rivales y sólo guiándose por una supuesta impresión personal ya llegó a afirmar que tendría movida y de las grandes con la ex gran hermana Sofía Suescun. La de las tres mil ya empezó a hacer de las suyas antes de la gala inicial, en el hotel donde se alojaban nada más aterrizar y hasta el inicio del concurso. No necesitó que hubiera conexión en directo para malmeter entre compañeros o expandir mal rollo entre todos. Una vez saltó del helicóptero como el resto, no ha parado de generar contenido, eso si siendo una auténtica desagradecida, mala compañera, rabalera y por el momento ganándose el título de la anti superviviente de la edición.

¿Quién es ella para afirmar que la Zaldívar es el fraude de toda España? Pregunto. ¿De boca de quién habla para generalizar de tal manera? Todos sabemos el amargo episodio de Mayte y ya pagó judicialmente por ello estando privada de libertad durante dos años, por lo tanto los juicios baratos y sin fundamento sobran completamente. Parece ser que ocupa mucho de su tiempo en seguir adiestrando a la neurona y no lo invierte en ir en busca de cebo o caracolas, intentar  pescar, mantener el fuego, ir a recolectar almendras o ver si hay algún coco bajo que saltando al más estilo trampolín de piscina puede llegar a él. Ella no, ella es más de faltar al respeto, no mirar por el grupo y no hacer ni un mínimo de autocrítica.

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La popular integrante de los ‘Gipsy Kingsde Cuatro se ha encargado de intentar humillar a Alberto Isla mientras todo el grupo se dirigía a por ramas y leña para mantener vivo el fuego. El gaditano ha tenido que aguantar que es quién es gracias al braguetazo que dio, según ella, por enamorarse de Chabelita, que es un completo mantenido, un come pan de mujé y que normal que su suegra no quiera ni verlo en pintura. ¿Quién se cree ésta señora para juzgar a alguien así? ¿A caso ella es modelo de algo? Vuelvo a preguntar sólo.

El nivel de pésima compañera de la Montoya ascendió a niveles máximos cuando se negó a participar en el juego de localización tal y como lo habían echo ya sus compañeros de equipo. Haciendo referencia a un supuesto dolor de espalda no quiso batirse en duelo con un rival para ver si ésta semana podía optar tanto ella como los de su equipo a conseguir la playa privilegiada.

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No pensó en el beneficio grupal, convirtiéndose en la enana gruñona de la noche, sólo le faltaba Blancanieves al lado. Uno puede equivocarse al verse reflejado en actitudes poco acertadas pero a la vez puede tener la suficiente valentía de reconocerlo y excusarse. La supuesta diseñadora de moda no conoce la humildad y sólo se limita a responder a sus comentarios y ataques hacia el resto justificando que ella es así y punto. Son muy poco creíbles unas forzadas disculpas que se ve a leguas que no son sinceras. Menudo San Benito les ha caído a los concursantes de la isla de éste año al tener que cruzarse en todo momento con alguien así que  solo genera mal estar y mala vibra. Desconozco si su tirón mediático  y  parcial  apoyo   de  la  audiencia  se   mantendrá semana tras semana. Hay que ser poco inteligente para aplaudir y venerar actitudes como éstas, no todo vale para generar vídeos. Educación, autonomía, tolerancia y sobretodo compañerismo son aspectos y valores que debería tener todo aquel superviviente que siga adelante en el concurso. Salta a la vista que no hay que ser Aramís Fuster para predecir que Saray ni es ni será una superviviente en mayúsculas.

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