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La crítica de la semana: Lo que la maldad esconde

ANÁLISIS DE AUDIENCIAS | Semana del 27 de noviembre al 3 de diciembre de 2017

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Mientras Antena 3 parece dispuesta a rellenar toda la semana con cine americano, el resto de cadenas apuestan sus últimas cartas en la recta final de la temporada. La semana vino cargada misterios que retrataron entre la ficción y la realidad la peor cara de la personalidad española.

Tras unas semanas con poco movimiento, el martes vino repleto de estrenos televisivos. Una triple batalla para hacerse con el control de la noche que tuvo como claro ganador ‘El accidente’ de Telecinco. El nuevo thriller de Mediaset obtuvo un magnífico 20,3% de share, gracias en parte a un bombardeo promocional del que el resto de cadenas deberían aprender. Más allá de su trama enrevesada, ‘El accidente’ sorprende por su punto de partida. La serie está ambientada en Extremadura y esto supone un “reseteo” mental para el espectador, al tener que plantearse un marco geográfico y social distinto al que nos tenía acostumbrados hasta ahora la ficción española. No es que los extremeños sean unos extraterrestres ni que sus tierras nos lleven a parajes desconocidos, pero su personalidad es un mundo desconocido dentro de la esfera televisiva que durante años ha marginado dicha autonomía. La serie, lejos de desdibujar la idiosincrasia extremeña, apuesta por mantener los acentos y los caracteres de la región, generando un ambiente al que debe adaptarse el espectador. Si a esto le sumas un sinfín de dudas y misterios, la nueva ficción de Telecinco terminó sembrando desconcierto entre el público, pocos entendieron nada y los que lo hicieron no acabaron de creerse su historia. Debemos ver ‘El accidente’ con ojos nuevos, si somos capaces de adaptarnos al contexto y los guiones mantienen el pulso del primer capítulo, será un verdadero placer disfrutar cada martes del talento de Inma Cuesta.

La otra ficción que daba el pistoletazo de salida esta semana fue ‘Traición’ de TVE. La serie se quedó algo descolgada de su principal competidora pero obtuvo un correcto 14,1% de share. Es una pena que dos ficciones nacionales de peso se ven enfrentadas el mismo día con la cantidad de noches televisivas faltadas de contenido apetecible. La nueva apuesta de La1 no ganará ningún premio a la originalidad pero ofrece una historia bien trazada con grandes interpretaciones que sustentan su estructura. Por encima de todos ellos brilla Ana Belén, en el papel de pérfida matriarca que nos recuerda levemente a la Concha Velasco de ‘Herederos’. No dejan de ser dos historias muy parecidas, dos vodeviles en los que las traiciones familiares y las diferencias de clase marcan el devenir de sus protagonistas. En la ‘Traición’ lo que más chirría es su cabecera, una amalgama de imágenes sobre la flora y la fauna más propias de un programa meteorológico que de un culebrón “masterizado”.

Por si las series no fueran suficiente para retratar la inquina española, siempre podemos tirar de realidad para dejar de taparnos las vergüenzas. El martes se estrenó una nueva entrega de ‘Malas compañías’ anotando un buen 6,9% de share. El programa presentado por Cristina Pardo se centraba en esta ocasión en los casos de corrupción más sonados acontecidos en Catalunya en los últimos años. El famoso 3% y el clan Pujol eran las cloacas que desatascar y el programa supo destapar las miserias catalanas con la ayuda de los perfiles más desconocidos de las tramas. Pese al valor periodístico de su contenido y al buen arranque de sus capítulos, un alarde de buen gusto de la escuela ‘Salvados’, al programa le faltó algo espectacularidad en su desarrollo. A esas horas de la noche todos somos zoquetes frente al televisor que requerimos de contenido algo más masticado, no es lo mismo ver a Évole un domingo a las 21:30 con la mente despejada que empezar casi rozando las once de la noche un martes laborable. Con todo, Cristina Pardo sigue siendo ese elemento incómodo pero necesario para mostrar la cara b de España. Con su fina ironía y su media sonrisa, es capaz de poner entre las cuerdas a sus entrevistados sin necesidad de sacar toda la contundencia en las formas. Entre el accidente de Telecinco, la traición en TVE y las malas compañías de La Sexta uno se va a dormir el martes por la noche con un gran sabor de boca…

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