PUBLICIDAD
EspecialPortada

¿Cómo sería un ‘Queer as folk’ a la española?

Después de despedirse de la residencia universitaria en la que llevaban conviviendo desde los 18, Sarah Matutani y su grupo de amigos afrontan su último año de carrera decidiendo irse juntos a vivir a un piso de Chueca. El barrio madrileño por completo se asustará de los nuevos vecinos que han llegado para quedarse.

Compartir piso puede ser difícil pero es divertido, más incluso cuando se junta un grupo de amigos de diferente condición sexual. Sarah, Germán, Mónica, Raúl y Sandro han estado viviendo juntos desde que llegaron a Madrid para cursar sus respectivas carreras universitarias. Todos, excepto Sandro, que ya vivía anteriormente en la capital junto a sus padres, llegaban en septiembre de 2014 a la residencia universitaria de su facultad y desde entonces, sus vidas no eran las mismas.

PUBLICIDAD

Ahora, después de tres cursos en la residencia, deciden independizarse por completo. Encuentran como mejor solución un piso de alquiler y qué mejor que Chueca para convertirse en su nuevo hogar. Dicen que el mundo es un pañuelo y Sarah y sus amigos lo pueden comprobar en el momento en que Sandro se entera de que en la herencia de su abuela había una vivienda justamente en este barrio de Madrid. Así, este último le propone a sus padres la idea de convivir en el mismo con sus amigos, a lo que se niegan tajantemente, pero aceptan alquilárselo a Sarah y compañía.

De esta forma, todos se ponen manos a la obra para remodelar el mejor piso que podían haber encontrado. Cada pared de la casa de un color, o mejor, tiramos los tabiques y hacemos un loft, sugiere alguno nada más entrar y ver el piso de 150 metros cuadrados. Lo cierto es que el piso no necesitará colores para resucitar y es que cobrará vida propia gracias a las tramas de sus protagonistas.

PUBLICIDAD

Además, la presencia de tanta homosexualidad en la vida de Sandro, confunde incluso hasta a su propia madre, que acrecienta las visitas al piso en calidad de casera, o eso dice ella, pero todos, menos su hijo, saben del idilio que Rosa se trae con la cincuentona frutera del quinto.

Dos chicos homosexuales, otro hetero, una lesbiana y una bisexual llegan a Chueca para revolucionar sus calles junto a sus exnovios, amantes y vecinos curiosos, convirtiendo el piso de los amigos en uno de los lugares más frecuentados del barrio.

PUBLICIDAD

El elenco protagonista, reivindicativo del colectivo LGTBI

‘Todos somos raros’ es una propuesta que lanzamos desde El Televisero con la intención de dar cabida al colectivo LGTBI en la ficción de nuestra país. Sí, es cierto que son numerosos los personajes que han aparecido a lo largo de nuestra historia televisiva en diferentes series, pero queremos ir más allá y hoy proponemos un ‘Queer as folk’ a la española.

Hemos querido seleccionar a rostros que en algún momento de su trayectoria profesional se han visto envueltos en una trama homosexual o simplemente tienen vinculación con este colectivo. De esta forma, nos encantaría ver a Javier Calvo y Javier Ambrossi en los papeles de Germán y Raúl; a Berta Vázquez en la piel de Mónica; a David Solans interpretando a Sandro; y finalmente a Aura Garrido, en el papel de Sarah.

Aclaramos que este especial es totalmente fruto de nuestra imaginación y no tiene ninguna correspondencia con la realidad. Simplemente queremos celebrar el Día Internacional del Orgullo LGTBI con una propuesta que nos encantaría que se hiciera realidad.

🔵 Si quieres estar informado de las noticias sobre televisión, suscríbete a nuestro canal de Telegram.

Y ADEMÁS:
Share:

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

PUBLICIDAD