El Televisero

La crítica de la semana | Con Franco se vivía peor

ANÁLISIS DE AUDIENCIAS | Semana del 21 al 27 de noviembre de 2016

En este país de memoria distraída la representación televisiva del franquismo no siempre se ajusta la realidad. Para los que no lo vivimos, es importante filtrar la información adulterada, y recordar siempre que con Franco se vivía mucho peor.

Con la muerte del general fascista España se abrió al mundo y la televisión fue el mejor ejemplo de ello, aunque el país siguiera avanzando a trompicones. Tenemos una tele mucho más representativa de la realidad social que la vociferada en el Congreso de los Diputados, la caja tonta siempre fue por delante de las leyes, normalizando lo que la sociedad ya tenía interiorizado. El pasado lunes tuvimos un ejemplo de la buena salud del medio, en ‘First Dates’, dos personas con discapacidad auditiva vivían su cita delante de un estupendo 8,7% de share. Sin adornos, ni chascarrillos, real y natural que hasta lamento darle cierta diferenciación al destacarlo. Algo que debió chirriar a Bertín Osborne que se lamentaba esta semana por que ‘En España ya no se pueden contar chistes de enanos, gangosos o mariquitas”. El cantante de rancheras sigue representando esa España olvidadiza que prefiere relativizar lo acontecido en tiempos del dictador acomplejado; y no está solo, es el hombre del año en televisión, su visita a ‘El Hormiguero’ le regaló al programa de Pablo Motos récord de espectadores y un estupendo 16,9% de share. 
El martes llegó a Telecinco una ficción que a primera vista podía resultar atractiva pero que al saber que estaba inspirada en una novela de Nieves Herrero uno prefería darse a la bebida. ‘Lo que escondían sus ojos’ se estrenó con un notable 19,3% de share, plantando cara a un triunfante ‘Masterchef Celebrity’ que lideró con un 23,3%. La nueva miniserie de Telecinco nos ofrece una factura impecable, grandes decorados y vestuarios cuidados; con un elenco de actores secundarios de altura. Más allá del acento cubano que se le pueda escapar a Rubén Cortada, que interpreta al ex ministro franquista Serrano Suñer, lo que más irrita de la serie es la dulcificación de un personaje que envió a la muerte a cientos de republicanos. Resulta imposible quedarse embelesado por la historia de amor de sus protagonistas cuando uno es consciente de las atrocidades cometidas por el cuñado de Franco. Es licito olvidar la parte política de la época, como hacían en ‘Amar en tiempos revueltos’, y centrarse en los romances del momento, pero que el galán del culebrón sea cómplice del franquismo genera la misma empatía que ‘Cincuenta sombras de Grey’ protagonizada por Hitler y Eva Braun.
Con sus luces y sus sombras, la televisión ha retratado en infinitas ocasiones la parte más negra de la España del Siglo XX. De vez en cuando, como esta semana, hay productos dignos de mostrar en los centros educativos, con el fin narrar la historia de este país de una forma mucho más amena. En DMAX nos ofrecían este jueves la segunda entrega de ‘La Guerra Civil en color’, un documental que logra superar con creces la media de la cadena y que esta semana marcaba un estupendo 3,2% de share. El programa es un ejercicio de memoria necesario para tener claro de dónde venimos, con un envoltorio audiovisual atractivo para deleitar a la audiencia y seducir a los espectadores más alérgicos al género del documental histórico.
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