El Televisero

#Gala11GH17 | La historia de las tres llamadas



Se presentaba anoche una gala emocionante en ‘Gran Hermano’. No en
vano, los tres nominados estaban metidos en los fregados más
importantes de la casa, por lo que la expulsión de cualquiera de ellos
sería determinante para la continuación del concurso y de las historias
que dentro sucederán. Clara, Adara y Alain entraban a la sala de
expulsión sabiendo que uno de ellos sobraba, y este no era otro que
Alain, pues la guerra estaba entre las dos féminas. La audiencia así lo
pensó también, pues solo un 0.5% de los votantes desearon ver fuera al
francés amigo de las artes manuales bajo sábanas y, por lo tanto, sus
dos compañeras y rivales se tuvieron que ver las caras a solas.

Entonces
empezó un juego un poco sucio para decidir la expulsión, Por primera
vez en toda la edición, dos concursantes veían su paso por la casa antes
de salir expulsado de esta, pues al tener los porcentajes tan
ajustados, había que hacer algo para decidir quién de las dos ponía fin a
su estancia en Guadalix. Una vez visto vídeos, revelado secretos y
producido desagradables enfrentamientos, empezó un ritual de cinco
minutos en los que los teléfonos oficiales recibirán las últimas – y
decisivas- llamadas para poner de patitas en la calle a una de ellas.
Tras la liturgia de los momentos previos a la expulsión y las boberías
egocéntricas que el presentador acostumbra a hacer y que cada vez tienen
menos gracia para el público (las propias concursantes fueron incapaces
de esbozar una sonrisa ante los chistes), el veredicto de la audiencia
fue comunicado: Clara era la elegida para salir. Lo que para muchos era
una final adelantada, se saldó con la victoria de Adara (como pasará en
la verdadera final) y esto desembocó en un valle de lágrimas entre sus
compañeros. Tres llamadas fueron las que marcaron la diferencia entre
las concursantes, que vieron como su expulsión era la primera en la
historia que necesitó del uso de tres decimales para decidir la salida.

Minutos
más tarde de la salida de Clara, entraba Emma García en la casa para el
juego de las bolas, acompañada de los dos tronistas actuales. La pobre
presentadora, para una vez que puede salir en la tele sin estar tirada
en unas escaleras, ve como su participación se ve cortada y resumida en
un par de minutos por culpa de un bloque publicitario. Beatriz fue quién
jugo mejor sus cartas – o sus bolas- y entró en el Club junto a su
amado Rodrigo, quién heredó el puesto de Clara, y echando a Alain de su
silla.

Después
de esto, me cuentan que Fernando fue expulsado de plató para no
coaccionar las respuestas de Clara durante su entrevista y que
posteriormente fue abroncado por Jorge Javier por no sé que rollo del
respeto.  Y digo me cuentan, por que después del duelo la gala volvió a
ser el bodrío infumable a los que nos tiene acostumbrado esta edición,
por lo que la mejor opción era irse a dormir y que alguien que haya
 aguantado  lo suficiente fuera quien me ilustrara en materia
posteriormente. Meritxell, Adara y Simona son las elegidas semanales
para enfrentarse a la decisión del público, por lo que pido que tengamos
en cuenta a esta última, pues en una semana nos ha regalado momentos
muy importantes en el concurso que merecen estar un poco más.

 


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