El Televisero

OPINIÓN | Cuatro, no te hagas más selfis

 Por Jesús Carmona
 El porqué de las cosas catódicas.


Tamaña decepción me llevé este lunes al poner la tele de buena mañana, ansioso por diseccionar la programación montante, de abolengo, que se había empaquetado para el mes de más rédito publicitario. Septiembre abría pantalla en TVE, Antena 3 y Telecinco, y yo bostezaba sonoramente ante un despliegue innovador insulso, rebozado en el mismo aceite grumoso que se desperezó disfrutón ante el verano. 
Más de lo mismo, aderezado con nimiedades de carácter irrisorio que bien pueden hacer ver algo estelar, pero en lo que rascando prolifera lo cutre por estático. ‘La Mañana de La 1’ ha cambiado de presentadora. Y lo ha hecho sin más dicotomía, al despedirse la cómica Mariló Montero. Menuda azaña derrochadora. Me dicen que María Casado aceptó de buen grado ponerse al frente del magazín, empalmando sus desayunos con el saber vivir. Se interesó, no obstante, por sus retribuciones, estimándolas duplicadas al son del doblete. Y se quedó cuajada. El bulto monetario aumentó levemente, sólo. “Vemos cómo evoluciona la mañana, y hablamos”, le instaron. 
Ah, aparte de los rótulos y cuatro recovecos, introdujeron nuevamente la sección de corazón. El sentido aún lo estoy buscando. Sobre todo, cuando Casado boquea mientras se habla de Michu tanto como un pez fuera del agua. Ya en terreno amigo y conocido, Inés, mi adorada Inés, estrena mesa y poco más. Me advierten que la inversión en ambos programas, empaquetaditos como andan, fue la suma con la que Ana Rosa únicamente remodeló el  suelo de su camerino. Con eso, no más que hablar. 
Susana Griso, por la parte que le toca, ha movido fichas más técnicas y estructurales para arañar audímetros. De casi nada le ha servido, AR se la come entera y le escupe los huesos babosos con los que investigan en ‘Espejo Público’ el paradero de la nueva desaparecida. Y de cosas jugosas, a desembalar, nada más. Salvo un señor que pretende hacerse SELFIS  en Cuatro, un pinchazo tan previsible como absurdo su metodología de espacio. Fíjense si será malo el percal que le gana ‘Zapeando’, ese programa presentado por un señor que empatiza lo mismo que un muro de piedra. Si no fuera por sus colaboradores… Sea como fuere, estamos salvados, señores. 
Sí, porque retorna ‘Gran Hermano’, y con Jorge Javier, que deja en paro a todo Dios porque él ocupa todos los puestos laborales del mundo. Y se prevé exitazo total, como todo lo que acaricia el catalán. Y también ha retornado Bertín Osborne, que se mantiene firme en su buena recepción de audiencia. Y eso que la apuesta para su retorno venia de la mano de una pareja tan desaborida, parca y gélida como Carolina Cerezuela y un señor que juega al tenis y que ahora cambia pañales mientras su señora se dedica a… ¿Qué haces, Carolina? Ah, sí, actriz. Tócatelos.

 
!function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0],p=/^http:/.test(d.location)?’http’:’https’;if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=p+’://platform.twitter.com/widgets.js’;fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document, ‘script’, ‘twitter-wjs’);

Compartir:

Comentar

Tu correo electrónico no será mostrado. Los campos marcados con * son obligatorios.