El Televisero

El drama personal del presentador de 'Cazamariposas'

Quien diría cada vez que vemos a Nando Escribano presentando uno de los programas más divertidos de la televisión que ha tenido que pasar por el durísimo trance de decir adiós a sus padres en poco espacio de tiempo

Nando Escribano se ha convertido en uno de los presentadores del verano gracias a ‘Cazamariposas’, el programa que presenta a diario en ‘Divinity’ y ahora también los martes y miércoles en Telecinco. Pero pocos son los que conocen lo que hay detrás de esa sonrisa con las que cautiva a todos en pantalla.

En una dura entrevista para la revista ‘Lecturas’, el presentador confiesa que a sus 28 años ha tenido que  frente en los últimos años a las pérdidas de dos de los pilares de su vida: sus padres. El cáncer se ha cebado con su familia. Primero fue su hermano, que felizmente superó la enfermedad: “Tenía 30 años cuando se le diagnosticaron y fue muy complicado, porque todo iba muy rápido. Aún así consiguió superarlo. Cuando pasó todo entonces se lo detectaron a mi padre”, recuerda.

Aunque su madre intentó dejarle al margen de la enfermedad de su padre para que no sufriera, Nando también recuerda emocionado cuando le enseñó el piloto de Cazamariposas, antes de su estreno: “Una de las ultimas cosas que hice con él, fue cuando le llevé el portátil para enseñarle el piloto del programa. Tengo la imágen de él cerrando el portátil y diciendo: “No me enseñes más” Apenas fueron 30 segundos. No sé si era porque presentía que no iba a legar a ver su estreno y no quería ponerse triste delante de mi”.

Para protegerle del drama su madre prácticamente le echó de casa, “porque quería que tuviera ya mi vida y quería que estuviera por el trabajo. Cuando falleció mi padre nos volcamos todos en mi madre. Nuestra preocupación era que no se quedara ni se sintiera sola y que no lo pasara mal”

Huérfano a los 28 años

Apenas se habían recuperado de la muerte de su padre, cuando el destino les golpeó nuevamente con la de su madre. Así recuerda Nando lo que la muerte de su padre le unió a su madre: “Pasaron dos años entre ambas pérdidas. Nos unimos muchísimos. Nos mandábamos mensajes de voz todos los días. Era la primera vez que yo era quien le enseñaba cosas a mi madre y lo disfrutábamos mucho”.

Aunque confiesa con tenía más relación con su madre: “Las conversaciones que me quedaron pendientes con mi padre, las hablé con mi madre. Con mi madre sí que tengo más sensación de vacío”- y sigue recordando- Tengo clavado el momento en que le comunicaron que tenía cáncer, dos días después de que mi hermano y yo lo supiéramos. Le dijeron que era un cáncer grande alojado entre la laringe y el esófago, que no se podía operar y sólo se podía curar con quimio y radio. En aquel momento, había esperanzas de que se curara. Mi madre era un tanque, pero esto le pilló agotada. Los efectos de la quimio acabaron complicando otras cosas y un día, nos encontramos la noticia que le quedaban sólo horas”.

Muy emocionado, Nando recuerda lo unido que estaba a su madre, a quien incluso cumplió su sueño de llevarla a Londres, pues nunca había salido de España. Al saber de la gravedad de la enfermedad de su madre, el presentador lo primero que pensó es que iba a ser de él: “Desde que se murió mi padre, la llamaba todos los días después del programa. Nos contábamos el día. Le mandaba las fotos de los platos que cocinaba y aún a veces me sorprendo enviándosela. Sé que aún no la he dejado ir”
Nando guarda con cariño todos los mensajes de voz que compartía con ella, aunque reconoce que: “Hasta hace un mes nos lo había podido escuchar. Fui a su casa, que fue el peor momento de todo el duelo y recogí sus cosas. Era tan violento abrir cajones, armarios y coger la ropa de mis padres…- confiesa llorando- Encontré al lado de su mesita una caja llena de recortes de entrevistas.”

“Cuando llego a mi casa por las noches, estoy solo”

La sensación de vacío que dejó la muerte de su madre fue tremenda, en palabras del propio Nando: “Mi hermano tiene mujer e hijos, pero yo sigo pensando: “¿Y ahora qué?” ¿Quién se va a alegrar de mí cuando me pase algo bonito? ¿Quién se va a sentir orgulloso y quién me va a querer? Estoy rodeado de gente pero, cuando llego a mi casa por las noches, estoy solo y la única persona que estaba ahí era mi madre y ya no está”.

Pese a esa sensación de vacío, el presentador de ‘Cazamariposas’ confiesa lo apoyado que se ha sentido por sus compañeros de programa y de cadena: “Núria (copresentadora de ‘Cazamariposas) ha estado al cien por ciento a mi lado. En el trabajo todo el mundo vino a despedir a mi madre: redactores, editores, jefes, llegaron flores hasta de Paolo Vasile. Los primeros días y las primeras semanas me decían mucho que no viniera a trabajar, pero ¿qué habría hecho en mi casa, llorar?”.

Aunque reconoce que fue difícil presentar un programa tan mordaz y divertido en algunas ocasiones: “Ha habido muchos días en los que me he sentado en el taburete, deseando que se acabara todo para ponerme a llorar. O pensar que si los momentos de publicidad pasaban de más de cuatro minutos, no iba a poder aguantar el nudo en la garganta”.

Pese a que reconoce que será difícil, por sus padres piensa seguir adelante: “Mi madre se moriría de pena si me viera como me ha visto en muchos momentos”. 
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