El Televisero

La crítica de la semana | Cámbiame la vida

ANÁLISIS
DE AUDIENCIAS 
| Semana del 13 al 19 de junio de 2016

Pedirle a un programa de televisión que te cambie de vida puede resultar algo pretencioso, mejor exigirlo a nuestros políticos en vez de tener el ojo puesto en si sus axilas producen el “efecto Camacho”.

Seis meses después del primer debate a cuatro de la historia de España nos deleitaron esta semana con su sucedáneo, una segunda parte descafeinada: por el tono rebajado de Pablo Iglesias, por la pesadez de Pedro Sánchez con el acuerdo de gobierno fallido y por la benevolencia de todos los candidatos con la pésima gestión de Rajoy. A un servidor no le atañen las cuestiones políticas en esta columna semanal con lo que será mejor centrarse en la vertiente televisiva del debate, uno de los programas más vistos del año. Un 57% de share y más de 10 millones de espectadores no es moco de pavo para un show televisivo caduco, con peor sonido que el tarot de las televisiones locales y con una dinámica nada favorecedora para la espontaneidad y las interpelaciones entre candidatos. Lo mejor del debate fue Vicente Vallés y sus ganas de incomodar a unos políticos con la lección demasiado aprendida, por otra parte, la presencia de Ana Blanco y Pedro Piqueras fue meramente testimonial, unos
señores que pasaban por ahí para hablar de política o de la separación de
Feliciano López.
LaSexta fue la cadena favorita de los espectadores para ver el debate y no precisamente la televisión pública española, un ente que ya no es referente de nada dilapidando su audiencia con movimientos extraños de programación. La1 decidía estrenar esta semana unos juegos mentales que no le interesan a nadie, con Antonio Lobato al frente cambiando los coches de carreras por los crucigramas. ‘Desafía tu mente’, así se llama el programa de Lobato, se quedó en su estreno con un frío 8,3% de share, no es un pésimo dato si tenemos en cuenta que se enfrentaba frontalmente con un partido de la Eurocopa. Una vez Lobato nos tuvo entretenidos con sus jueguecitos de primero de psicología el canal público apostó de nuevo por ‘Águila Roja’, la serie llegó casi sin anunciar consiguiendo un discreto 13,2%. No se entiende que La Primera maltrate una de las ficciones que le ha dado mayores alegrías arrastrándola por la parrilla como a una vieja gloria defenestrada.
El programa de cambios por excelencia cumplió un año esta semana logrando su récord histórico de audiencia semanal con un 14,6% de share. Es probablemente uno de los programas diarios de Telecinco con una audiencia más escueta pero el mérito de sus datos en la franja que ocupa es considerable teniendo en cuenta los de sus predecesores. ‘Cámbiame’ corría el riesgo de dejar de interesar al espectador por la poca versatilidad que ofrecía su estructura, sin embargo el formato supo dejar los cambios físicos en el continente y centrar su contenido en los dramas personales de los participantes. El programa de Marta Torné se asentó en la parrilla aupando los informativos de la cadena y dilapidando la tiranía que impusieron ‘Los Simpson’ durante años. La maravillosa serie de animación emitida en Antena 3 cada mediodía de nuestras vidas (durante más de dos décadas) acusa el desgaste de tanta repetición y quizás llegó el momento de dosificarla para darle una muerte digna.
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