El Televisero

OPINIÓN | Eurovisión, la broma de TVE


 Por Daniel Aragay
 Jurado de Operación Triunfo 2002 y coautor de la canción de Andorra de 2005.


La vida da muchas vueltas, nunca hubiera imaginado que Eurovisión marcara una etapa de mi vida, y todo empezó desde una columna en una página web personal poco después de la victoria de Dana International en 1998 hasta llegar a formar parte del jurado de Operación Triunfo en el 2002, coadaptar la canción de Andorra en el 2005 y tener el honor de formar parte de la delegación andorrana durante 4 años. Yo nunca he sido una persona de memorizar datos, quien fue el ganador de Eurovisión en 1964, o que canción llevaba Israel en 1982, yo he sido más una persona de pasar a la acción, mediar para que en el 2005 Andorra contara con una corista de lujo, Anabel Conde, de montar una campaña de crowdfunding para sacarle un disco, crear el club oficial de fans de Eurovisión de Andorra, entre otras cosas. Durante todo este tiempo me ha permitido conocer a gente, Jose Luis Uribarri, Maite Segura (ex directora de Festivales de RTVE), estar entre bambalinas en la preparación de Eurovisión, ensayos, camerinos, chismes y mucho más y he visto cosas que algunos no se creerían.

Aunque estas anécdotas podrían dar para un libro, quiero centrarme en las declaraciones que ha hecho recientemente Barei, que me han hecho recordar la misma historia de España en Eurovisión, año tras año.

Todo el mundo sabe que RTVE trata a Eurovisión como a la niña fea, a pesar que le da unos buenos beneficios económicos por la poca y a veces nula inversión que hace, algunas galas con decorados refritos de otros programas por falta de presupuesto, donde los artistas se tienen que turnar el único espejo que tienen para maquillarse, entre muchas penurias, eso sin contar los problema técnicos y sino recordar “La Reina de la Noche” una de las favoritas a ganar la preselección pero misteriosamente la base instrumental fue alterada la noche anterior de la gala. Los únicos años que la preselección se salvó fue cuando la productora Gestmusic tomó las riendas, pero ya nos conocemos el final.

Durante la época de Jose Luis Uribarri hubo, como en todo, claros y oscuros, desde el intercambio de votos para que España no quedara eliminada en el año 1996 hasta las decisiones a dedo, pero en mi opinión todo ha empeorado bajo la gestión de Federico Llano, donde desde su departamento manejan el poder a su antojo, donde las acreditaciones de prensa son moneda de cambio. He de decir que tener una acreditación de prensa en Eurovisión te permite entre otras cosas poder asistir a los ensayos, ruedas de prensa y fiestas de delegación y no hay otra cosa que le guste más a un Eurofan que una acreditación con acceso a todos estos sitios, muchos de los cuales hacen un trabajo envidiable mandando crónicas en numerosas radios y periódicos en España. Estas acreditaciones se dan a los que siguen la corriente del departamento de Festivales y muchos eurofans han tenido que morderse la lengua para que al año siguiente puedan seguir teniendo este pase profesional, algunos como he dicho antes, no sólo van a ver el Festival sino que hacen un trabajo de periodista, donde en el 99% de los casos no es remunerado y si lo hacen es por la pasión, amor e ilusión que sienten por el Festival.

Este trato de Televisión Española hacia los fans también lo tienen hacia los artistas, tal y como Barei comenta en sus declaraciones, así como lo hizo Soraya o Pastora Soler entre otros artistas y es que a RTVE no le interesa lo más mínimo el Festival, empezando por su director y terminando con el comentarista, haciendo declaraciones que le da mucha pereza ir el año que viene al Festival, aquí es cuando vemos el profesionalismo que se gastan en la televisión nacional de España. Yo ya no digo que pongan a una persona que ame el Festival, sino que al menos se tome su trabajo en serio.

He de reconocer y más escuchando los comentarios de varios amigos eurofans que asistieron al Festival de Eurovisión este año, que se ha celebrado en la ciudad donde vivo desde hace más de 6 años, Estocolmo, es que la improvisación ha sido de nuevo predominante en la delegación española, una coreografía que se fue cambiando a cada ensayo, con lo que eso repercute para la realización. Recordemos que han sido más de 40 países que han participado este año, eso requiere una planificación para el realizador del espectáculo de 42 canciones, fondos, coreografías, con sus respectivas tomas y movimientos de cámara, algo que en los ensayos se va a pulir y no a improvisar  y lo digo como productor audiovisual que soy. Como parte de la delegación andorrana yo personalmente pude vivir los momentos previos; los ensayos en Barcelona, reuniones, pruebas… y todo para llegar a la ciudad donde se celebra el Festival con todos los deberes hechos.

Muchos países van al Festival con orgullo, pero en otros, como España se va con miedo. Y yo me pregunto, si la propia audiencia repudia el Festival (aunque todo el mundo lo acabe viendo), ¿cómo queremos que RTVE se lo tome en serio?, es más ¿cómo se quiere ganar si no se hace con ilusión? La ilusión se sólo la tiene que llevar el artista, sino todo el equipo, desde la maquilladora hasta el director de RTVE.

Después de todo este despropósito sólo puedo llegar a la conclusión que Eurovisión para Televisión Española es una broma y así lo será hasta que cambie la actitud del Departamento de Festivales.

Daniel Aragay fue jurado de Operación Triunfo en 2002 (Rosa López), coautor de la canción de Andorra de 2005, Durante varios años formó parte de la delegación andorrana de Eurovisión e invitado a las preselecciones de 2000 y 2001, y gran conocedor del funcionamiento por dentro del Festival, así como funcionan las delegaciones.


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