El Televisero

Diversión contra romanticismo en la entrega más misteriosa de 'Adán y Eva'

Un ‘Ying’, un ‘Yang’ y ring

Dos madrileños de caracteres opuestos se batirán en el Paraíso para conquistar el corazón de una argentina en medio de un secreto que es también un guiño del destino… ¿Elegirá diversión o romanticismo?
El azar y sus misteriosas razones llegan al Paraíso en el programa que esta noche emite Cuatro, a partir de las 22:45 horas, de ‘Adán y Eva’.
El programa tendrá como invitados a dos Adanes que librarán una dura batalla por una Eva a la que el Edén le regalará una casualidad desconcertante. Un Adán de origen africano, alma madrileña y optimismo sin límites, una rubia argentina entrenadora de boxeo y amante del deporte, y un tercero en discordia de espectaculares pectorales protagonizarán una historia de conquista en la que cada candidato tendrá que emplearse a fondo y en la que casi todo vale.
Johana es una joven argentina afincada en España que da clases de boxeo a mujeres y es experta en defensa personal. Tras experimentar algunos fracasos amorosos, la entrenadora ha perdido la ilusión por encontrar el amor de su vida, pero ha decidido que el Paraíso puede ser el lugar perfecto para recuperarla.
Su primer Adán la dejará impresionada:
de origen africano pero madrileño desde los dos años,
Maulyo es un chico de color, tremendamente
divertido y tan locuaz como seguro de sí mismo
. Sus
armas de seducción son la palabra, las rimas de hip hop y la risa
constante. Pura adrenalina.
Pero Johana tendrá donde elegir, y el programa le ofrecerá un
nuevo compañero: Ricardo, un madrileño de soberbios pectorales que adora
la cultura japonesa y que clasifica a las mujeres en tres categorías: las
normales (y aburridas), las neuróticas (y desquiciantes) y las pasionarias (que todo lo
viven con intensidad).



Los dos Adanes representan el ying y el yang de la
seducción.

Desde el primer momento, cada uno de ellos está convencido de que será el
elegido por Johana. La ternura, la alegría y los detalles de Maulyo hacen a
Johana sentirse más que cómoda. Pero el romanticismo y la delicadeza
que se esconden tras los músculos de Ricardo la desconciertan y
atraen al mismo tiempo. Para acabar de complicar las cosas, un
misterio se esconde entre Eva y uno de sus Adanes.
Algunos lo llaman destino; otros, casualidad… ¿Será
este secreto la puerta de salvación de uno de
los pretendientes?
Sólo la isla y ellos lo saben.

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