El Televisero

Amor, lágrimas y abucheos en el tercer Debate de 'GH16'

Raquel se declara a Suso mientras Sofía se alía con el resto de compañeras en contra del catalán.

El que la sigue la consigue y Suso es un claro ejemplo de ello. El que se ha convertido en el concursante más polémico de ‘Gran Hermano 16’ no ha parado hasta conseguir una confesión de Raquel. Ésta le ha afirmado que desde el primer minuto sintió “feeling de algo más que amistad” cuando se vieron pero que se sintió decepcionada cuando se fue con “la chica fácil”, tal y como denomina Raquel a Sofía. A pesar de que Suso mostraba sus temores sobre el amor en el confesionario, parece ser que la noche despejó sus miedos y se dejó llevar, dándose más de un beso con Raquel.
Pero no todo iba a ser vivir feliz y comer perdiz. Sofía, la tercera en discordia, se ha percatado de cómo está la situación y ha arremetido contra el que fuera “su niño” dentro de la casa. De hecho, se ha unido a sus compañeras para dejar en evidencia las mentiras del joven “high school del amor”. “A todas nos dijo que éramos sus hermanitas pequeñas, tiene quince hermanas y hermanos pequeños”, sentenciaba Ivy.
Y por si esto fuera poco, al pobre Suso se le acumulan los disgustos, ya que empieza a sentirse culpable por la expulsión de su inseparable Muti: “Estoy rayado. Me jode porque ahora se queda toda la chupipandi”. “Yo cuando quiero a alguien lo quiero de verdad, no quería que se fuera. Me sabe muy mal, imagínate que lo han echado por mi culpa”, decía entre lágrimas en el confesionario.
Tampoco está llevando muy bien el tema de los abucheos: “la gente siempre me ha querido un montón, nunca he recibido un bucheo. Siempre he sido muy cariñoso. Lo único que he hecho es enrollarme con una chica y, por lo que sea, me he desencantado y he ido a decirle cosas bonitas a otra Le he dicho las cosas claras pero a lo mejor las formas han fallado. Pido perdón y volveré a hablar con ella. Lo del dedo pido perdón pero no me arrepiento porque estaba mi madre delante y que me abucheen a mí me da igual pero delante de mi madre… nunca abuchearía a nadie delante de una madre, es de cobardes”, así se justificaba, también en un mar de lágrimas y también en el confesionario.
La otra abucheada, Marta, también mostraba su agobio con el “Súper”: “Mi padre sé que estará diciendo que maldita la hora que me metí aquí dentro”.
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