El Televisero

OPINIÓN | La versión más "cachonda" de 'Cámbiame'

 
Por Alejandro Cuenca. 

 

Cualquier parecido entre ‘Cámbiame’ y ‘Cámbiame Premium’ es mera coincidencia. Ya lo advirtieron, al menos, desde el programa en los distintos spots o cebos que la versión Premium iría más allá. Y fueron tan allá que si no fuera porque están Natalia, Pelayo y Cristina -condenada no sabemos bien por qué a permanecer en la sala de control-, no sabríamos qué estábamos viendo exactamente. Pero gracias a la espontaneidad del embajador Daniel Terán sería mucho más acertado si al final lo renombramos como la versión cachonda de ‘Cámbiame’ y si vieron el estreno sabrán por qué.

‘Cámbiame Premium’ se estrenó anoche derrochando poderío desde el comienzo pero perdiendo ritmo conforme iba avanzando. Lo primero fue un gran espectáculo bajo la firma Fábrica de la Tele en el que Roko y Ruth Lorenzo rejuvenecieron el tema estrella de Raphael ‘Mi gran noche’. El momentazo de la noche, sin duda, unido a la cara con la que se quedó una señora que apoyaba a Amparo y la mandaron a callar mientras cantaba gritando “te lo mereces”.

Hasta aquí no sabíamos muy bien en qué consistía esta versión Premium. Poco a poco fueron apareciendo los estilistas de ‘Cámbiame’. Aquí comenzó el batiburrillo de ‘Sálvame’, digo de ‘Cámbiame’. Natalia tuvo que intentar realizar un cambio exprés a Fortu. Sí, Fortu de nuevo en un programa de Telecinco. Debería ir también al ‘Juego de la Oca’ si vuelve, porque va de programa en programa y tira porque le toca. Y Macoque, una “rubia explosiva” que quiere dejar de serlo y Pelayo la ayudó a cambiar. Efectivamente, como muchos asiduos a ‘Cámbiame’ pensarán, si van al programa de sobremesa, no serían elegidos para un cambio. Pero esto es Premium señores.

Y pensaréis, queda Cristina. Sí, Cristina estaba, pero como si no lo estuviera. En las escenas en que parece que hay reuniones lleva la batuta pero queda relegada en la sala de control. Cristina cae muy bien en cámara y presenta una locución casi perfecta como para tener más protagonismo en pantalla. Se lo quitó otra embajadora, Eli, que al igual que Daniel Terán y Rocío Carrasco se encuentran en lugares donde se abordarán cambios sorpresa de diversa índole. En su faceta como reportera resultó ser la más divertida con una gracia y espontaneidad, que más quisiera haber tenido la Carrasco.

Conforme el programa continuaba fue perdiendo fuelle. Ciertos cambios y sorpresas que aspiraban a ser ‘El programa de Ana Rosa’, acabaron siendo ‘Pasaporte a la Isla’. Ya sabemos que el que mucho abarca, poco aprieta y así sucedió en el caso de la sorpresa al pueblo de Tolox que acabó siendo la instalación de un parque infantil. Muy mono, pero cuatro columpios y poco más. Eso sin contar las conexiones entre embajadores y Jorge Javier Vázquez que recordaba más a las conexiones con José Antonio León en Cantora en cualquier emisión de ‘Sálvame’. El programa tenía que tirar de algo seguro, y Jorge Javier era sinónimo de fidelidad de la audiencia. Una pena, por otra parte. Un programa tan fresco y ameno como este invitaba a que fuera otra cara fresca quien lo presentara. No Marta Torné, que ella con la sobremesa tiene suficiente, pero una cara “nueva” quizá hubiera resultado más acorde, aun quedando fuera de toda duda la profesionalidad de este.

En definitiva, esta versión cachonda de ‘Cámbiame’ fue salvada por sus estilistas, la espontaneidad de los embajadores Eli y Daniel Terán y los momentos muy divertidos que se desprenden arañando los distintos cambios o sorpresas, pero queda aspirando a algo a lo que nunca llega.

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