El Televisero

OPINIÓN | Que pase y que no vuelva

Lo bueno, si es breve, dos veces bueno (y barato). Eso deben haber pensado los directivos de Telecinco con “Pasaporte a la Isla”. El reality veraniego llega hoy a su fin (por suerte). 

Desde que Telecinco decidiera apostar por un formato de telerrealidad en la época estival ha pasado apenas un mes y medio, aunque para algunos parece que lleva tres temporadas en antena. Al parecer en Fuencarral no están muy contentos con los resultados obtenidos por el formato, que ha llegado a marcar un 10% de share en el prime time de los domingos. 
¿Las causas? Un casting mediocre, low cost, con personajes que no aportan nada y completamente pasados de moda; una mecánica extraña, un tanto difusa, en general, un producto televisivo que viene a ser un estercolero para los amantes de los buenos realities. A pesar de todo, los esfuerzos de un siempre correcto Jordi González y una (aún verde) Laura Lobo por tirar del carro han sido insuficientes para convencer a la audiencia de que viajen con ellos: “Pasaporte” ha terminado hundiéndose antes de llegar a puerto. 
Y es que por mucho que Telecinco conozca a la perfección el género, no quiere decir que los espectadores vayan a tragarse a todos esos personajes desperdigados por una finca como si de gallinas se trataran. 
Si hablamos de los concursantes, por lo general, demasiado sobreactuados, no encontramos (a excepción de Christian) nadie a quien salvar de la quema. El estilista Jesús Reyes y su compañero Gaby han hecho el papel que se esperaba que hicieran –desde aquí quiero romper una lanza por la participación en un reality de un gay que no sufra ataques de histeria y tenga un comportamiento normal, pero parece que en Mediaset piensan que romper ese cliché no da juego-. Con MJ y Mari Carmen he sufrido una gran decepción. Los que las conocíamos de “Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo” teníamos demasiadas expectativas puestas en ellas. Del dúo formado por Two Yupa y Jenny Llada solo recalco el afán de protagonismo de la vedette. Del resto de parejas no hay nada reseñable, la verdad. 
En fin, un concurso que no será recordado por muchos, a pesar de que dos de los finalistas tengan su participación asegurada en “Supervivientes 2016″. Para una futura posible nueva edición (espero que no exista) les aconsejo a los responsables que por lo menos se fijen en la postproducción de formatos como “Un Principe para Corina” o “Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo”, así por lo menos; lo bueno, si es breve (y gracioso), tres veces bueno”.
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